lunes, 30 de septiembre de 2013

Hurricane -

No se cómo explicarlo, has llegado a mi. Sí, esa es la frase; has llegado y no te vas. Has pasado por mi como un huracán, un terremoto. Me has revuelto, has creado en mi la pura revolución y te has ido igual que llegaste. Sin embargo, en mi has dejado todo. Me he quedado vacía y a la vez tan llena de tus ganas, tus gestos y tu huida. Te recuerdo como un día, un día que se me hizo largo. Y ahora con cobardía te vas por donde viniste. Mi puerta sigue abierta y ese es el problema, que si vuelves aquí seguiré. Y es simple, los recuerdos que tengo de este lugar me tienen atrapada, no los puedo dejar atrás. No me diste tiempo de acostumbrarme a ti, y me he quedado con las ganas de coger esa costumbre.







domingo, 29 de septiembre de 2013

Ya no existes en mi piel -

Hoy, las sábanas no me dejan ocultar mis pensamientos por un día más. No se si quiero salir de mi confusión. El miedo a conocer es más grande que la superficie de estas cuatro paredes en las que nos dejamos ayer atrapar. Tú, que solías confesármelo todo, yo, que quizá no fui del todo justa. Pero, ¿acaso debía serlo? 
Y ahora que dudamos hasta de los hechos. Supongo que será mi estupidez, que quiere verme una vez más. Ya nada nos une, y creo que antes tampoco. Fueron tus gestos los que me prometieron días claros. Y aquí me veo, más condicionada que nunca. "No se que es lo que quiero" - Y eso la está matando por dentro. Y es que no te quiero a mi lado, pero tampoco quiero que te vayas.
Ni su mirada supo explicarlo, las palabras no salían. Esa sonrisa derrotada le costaba amanecer y ahí se quedó: fría, con el corazón ardiendo.






jueves, 29 de agosto de 2013

Benditos recuerdos que tanto nos gustan.

Escuchar por casualidad o no esas canciones. Volver a ponerse esa falda negra, TÚ falda. O simplemente oír a personas ajenas a ti hablar de momentos dados en ese tiempo que tú entre la noche oscura y alguna que otra copa de más recuerdas a trancas y barrancas logran en ti ese cosquilleo de felicidad y melancolía que solo tú sabes a que se debe.

Cada persona, cada sonrisa o canción son capaces de que sea dolorosa esa vista atrás. De hacerte sentir vulnerable frente a la realidad. Por que sabes que no volverán esos momentos, quizá si mejores . Pero no los mismos. 

Y piensa, joder que guapa, lo dio todo esa noche. Disfrutó tanto bailando que jamás había pensado que bailar fuera igual de fácil que caminar. El amanecer quiso verla. Y su boca tuvo que compartir vodka, ron, whisky y quién sabe que más. 
Y llegas a casa, te quitas los zapatos que hacía ya horas que ni recordabas llevar puestos y sin saber cómo, te acuestas con una sonrisa.














martes, 16 de julio de 2013

Más bonita que ninguna.

Cada calle guardaba un secreto. Nada era ya lo mismo pero al pasar -o como ella decía, desfilar- por esas aceras la sensación de aquel pasado volvía a ella. Nadie que ella conociese lo entendía, tampoco ella sabía explicar la mágica sensación de recorrer esa ciudad que tanto la enamoraba. Su gente, sin conocer a la mayoría. Sus olores, habiendo desde los mas agradables a los peores. Su tiempo, ¡ay! cómo cambiaba el cielo según el día. Sus tiendas y bares, con cada tipo de gente. No había ambiente que la hipnotizara como el de su querida MADRID.











martes, 2 de julio de 2013

Volver.

Vuelta a casa. Origen? No se sabe. Suena una canción que conoces su letra de sobra pero que jamás averiguarás su titulo y quizá tampoco su autor. Tiempo para pensar, a veces son treinta minutos, otras mucho más. Todo son recuerdos, nada claro ni coherente. Solo quieres aclarar ideas, solo logras confundir el horizonte de dentro de tu cabeza. Piensas que sientes agotamiento y lo que en realidad sientes es la circulación de tráfico a tu alrededor. Confías en que todo mejorará al llegar a casa, aun sabiendo que no va a ser así. Todo sigue igual, solo cambias el volante por la copa casi llena que sostiene tu mano junto a tres o cuatro confusos recuerdos.
                            
Panorámica de Madrid.


Callejón en Chueca.

 Catedral de la Almudena y alrededores.

 Vistas de la Gran Via madrileña.

Entrada al Retiro y puerta de Alcalá de fondo.


Calle Preciados y la Puerta del Sol de fondo.


viernes, 28 de junio de 2013

Busca su lugar.

Flores apagadas a través de una ventana que guardaba demasiados secretos y momentos. Su mirada más perdida que todo el tiempo pasado junto a él. Todo ocurrió en apenas dos días, las cosas se habían vuelto en su contra y quizás las personas que la rodeaban también. No saber cómo, dónde ni cuando era su mayor problema, las dudas y la conciencia que solía pesar más de la cuenta. Se refugiaba entre acordes de jazz o copas de ginebra, pero esto solo era pasajero, no era la solución a todos sus problemas.Ella, frágil como nunca, dejó de ser la mujer que antes luchaba por lo que quería, por sus sueños y por las personas tenía a su lado. Ahora solo era una bailarina que vagaba sin rumbo fijo, solo sabiendo que su sitio no era donde sus pies estaban pisando.








( PAULA DE VUELTA AL BLOG Y CON INTENCIÓN DE QUEDARSE! )


martes, 19 de febrero de 2013

Little things.

Esas pequeñas gotas pegadas al cristal, sí, parecen insignificantes pero pueden no serlo. El día que por cualquier motivo no logras sonreir, ellas te acompañan tristes y a pesar de estar rodeadas de muchas mas, están solas, y así te encuentras tú. Suena una y otra vez esa canción que te hace recordar todos y cada uno de los momentos pasados, esos "solos" de guitarra que son tu mejor y único acompañante al baila con la tristeza comenzándolo con la balada de rock más bonita que has escuchado en tu vida. Y el final del baile no es otro que pequeñas gotas saladas sobre tu almohada recondándote que mañana será otro día.
Sin embargo hay días en los que sin nunguna razón o con mil motivos sonríes, estas "feliz" ( aún sin conocer la verdadera felicidad) y te sientes bien, fuerte y crees que nada derrumbará esa fortaleza que eres tú, que cualquier batalla será ganada. Esos días aprovechas y ves las pequeñas gotas de agua como las pudiera ver un niño que cree estar viendo una carrera automovilística, sin embargo, solo es que las nubes sentían demasiada presión y ha llegado el momento de estallar, como estallan los globos, a diferencia de que las nubes dejan huella.
Pequeñas cosas que cambian grandes sensaciones.





 Sweater: Zara
Jeans: Blanco
Booties: Tino González.
Bag: Blanco